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DOSSIER PREMIOS CALENDARIO: ENSAYO PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Alejandro L. Fernández Calderón   

Premio Calendario de Ensayo¿Conocemos el origen y desarrollo de la Guerrita del Doce? Este tópico de nuestra historia nacional requiere mayor divulgación; mas, cabría preguntarse: ¿qué fue de aquellos que lograron sobrevivir la tragedia; cómo continuaron su existencia los negros y mestizos después de la masacre? La violencia racial y la segregación no terminaron con la muerte de los líderes de Partido Independiente de Color. En ello consiste esta interesante propueta: adentrarnos en el escenario posterior a los sucesos del doce y explorar la continuidad de la problemática racial.

 

Alejandro L. Fernández Calderón (La Habana, 1977). Historiador y profesor. Graduado de Licenciatura en Historia en la Universidad de La Habana (2002). Máster en Estudios Interdisciplinarios en América Latina, el Caribe y Cuba (2008). Es Profesor Asistente del Departamento de Historia de Cuba en la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad de La Habana. Se ha especializado en la problemática racial durante el período de la República. Ha participado como ponente en eventos nacionales e internacionales y sus artículos aparecen en varias publicaciones especializadas. En el 2008 obtuvo la Beca de Investigaciones Ernesto Che Guevara de la Asociación Hermanos Saíz. Actualmente realiza sus estudios doctorales en el tema racial durante la década del veinte. 

 

La masacre de 1912. Una síntesis necesaria (fragmento)
El 20 de mayo de 1912, diez años después de crearse la República cubana, un grupo de hombres negros y mestizos exigían sus derechos ciudadanos mediante un alzamiento armado de carácter político. Sus líderes fueron perseguidos y asesinados. El 12 de julio de 1912 el general de de independencia Pedro Ivonet muere en manos de la guerrilla del capitán José Aranda, en el cafetal Nueva Escocia, término de El Caney, en el Oriente cubano. Dos semanas antes, el 26 de junio en Bella Biajaca, Alto Songo, había sido ultimado por las fuerzas del teniente Lutgardo de la Torre, el líder mestizo Evaristo Estenoz y Coromina. Ambas víctimas representaban los intereses de un sector de la raza de color constituidos en 1908 como agrupación primero, y luego en el Partido Independiente de Color (PIC).

En su historial se encuentra el haber sido oficiales veteranos del Ejército Libertador. Hombres de la raza negra, líderes del primer partido político integrado por negros, en una sociedad politizada y racista. El racismo era parte de la república  creada a inicios del siglo XX por la influencia y herencia del colonialismo esclavista de larga data en Cuba, la raza de color fue en su mayoría víctima de un proceso de exclusión social. Si bien hombres de esa raza se destacaron en las guerras de independencia, su participación era minimizada dentro de la construcción de la nación. Se producía un silencio en torno a esa leyenda representativa y a la par se cuestionaba su nivel de instrucción y su aptitud para contribuir al progreso.
En los años republicanos (1898-1902) se hizo necesario que la raza negra demostrara su aptitud para participar dentro de los mecanismos de la sociedad. Dentro del grupo, las figuras negras y mestizas representativas (conformadas por militares del mambisado e intelectuales) se hallaban en mejores condiciones de asumir esa práctica ciudadana. Ellos tendrían que cumplir con las condiciones socio-políticas para reclamar la igualdad efectiva y posible. La consecución de este objetivo a partir de 1902 constituyó un proceso complejo caracterizado por contradicciones y frustraciones. Sus pasos, en calidad de negros cubanos, se relacionaron según la clase, grupo, sector y posición política vinculada. Sus estrategias oscilaron entre conciliadoras y extremas. Las diferencias intrarraciales se manifestaron en la heterogeneidad de juicios sobre cómo lograr un consenso, así como en los métodos adoptados en la lucha por sus reivindicaciones.
A partir de 1907, ante la inoperancia del precepto constitucional decimoprimero que legitimaba la igualdad jurídica, se dieron pasos hacia la movilización racial alternativa que asumiera los intereses de los negros. La acción fue empleada por un sector del mambisado y concretada en agosto de 1908 con la fundación del PIC, dirigido por Evaristo Estenoz. La creación de este partido encontró resistencia en políticos conservadores y liberales de la raza de color que optaban por militar dentro de esas fuerzas políticas tradicionales. Las personalidades Juan Gualberto Gómez, Martín Morúa Delgado, Generoso Campos Marquetti, consideraban que el PIC no era la vía correcta.

El PIC fue el primer partido integrado en su mayoría por negros y mestizos que conociera la historia de Cuba y contaba con uno de los programas más progresistas de su tiempo, dirigido a la reivindicación de los derechos ciudadanos, incluyendo la instrucción pública. El programa del PIC abarcaba aspectos fundamentales referentes al cumplimiento del contrato social de la igualdad.

Entre sus demandas fundamentales se encontraban: la repatriación por parte del Estado de todos los cubanos carentes de medios que quisieran regresar al país; la revisión de los expedientes de propiedad hechos efectivos durante la primera intervención norteamericana; la nacionalización del trabajo; la distribución en colonias de las tierras del Estado a los campesinos carentes de recursos; leyes para regular el trabajo infantil; seguros contra accidentes de trabajo; creación de la escuela naval y militar; enseñanza gratuita y obligatoria, incluyendo la gratuidad en la Universidad; inmigración no selectiva; juicio por jurado que incluyera representantes de la raza negra; oposición a la pena de muerte; reforma penal, para crear verdaderas instituciones correccionales; creación de tribunales de trabajo; inclusión de ciudadanos de color en el cuerpo diplomático.
 

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