Siguenos


   
 

VIRGILIO PIÑERA: SU NARRATIVA MÁS ALLÁ DEL MITO PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 3
MaloBueno 
Agendas - Agenda 2 de mayo de 2012
Escrito por Frank D. Frías   
frank-virgilio

El pasado 13 de abril, en el Centro Hispanoamericano de la Cultura, el intelectual Modesto Milanés impartió una conferencia narrativa del también poeta y dramaturgo Virgilio Piñera.

Al notar que una parte del público no conocía la obra de tan importante escritor, leyó algunos cuentos cortos, entre ellos uno tan emblemático como En el insomnio, publicado por vez primera en 1946, y referente a la paz que se le niega a muchos seres humanos, o que a veces nosotros mismos nos privamos, paz, como en el caso de este cuento, vedada incluso a los suicidas. Además, adentrándose ya en el absurdo reinante en la obra de Virgilio, habló de En el infierno, también de 1946 y donde se evidencia el poder de las costumbres.

Según Milanés, Virgilio gana fama por sus cuentos cortos, y podemos dividir su mundo en dos etapas, distinguidas por cambios apreciables en los intereses. Una de estas etapas, nos cuenta el conferencista, tuvo lugar en La Argentina, donde Piñera permanece desde 1946 hasta, posiblemente, 1958. Allí interactúa con muchos de los más destacados escritores de esa nación, entre ellos Borges, y se apropia de códigos nuevos y decisivos para su estilo y sus temas. La literatura fantástica de ese país fue una de las más consumidas por él y todo esto, sumado a una madurez literaria que empezaba a divisar la cima, comienza a dar frutos en obras que hoy alcanzan un destacado prestigio universal. De esa época es el libro Cuentos fríos, para muchos lectores y críticos es unos de sus libros más importantes. Continúa diciendo Milanés que en este volumen el autor define los temas que lo inmortalizarán, ellos son: El fracaso, la locura, el descuartizamiento, lo grotesco, la manipulación, la simulación, la marginalidad y la desesperanza. «Acentuados siempre por el tono negro, irónico, con narradores inmutables. Un ejemplo es La carne, cuento donde nos muestra un pueblo tan asediado por el hambre que las personas empiezan a cortar filetes de sus nalgas, y continúan luego con el resto del cuerpo. Hay una escena muy fuerte donde dos personas quieren besarse y no lo consiguen por que se han comido los labios. Contado todo desde un distanciamiento que impacta, como si estuviésemos en presencia del hecho más natural del mundo».

En cuanto a sus novelas, Modesto Milanés aseguró que están mal construidas: «Tenía problemas con las historias largas, parecían acabar por fatiga». Y agregó: «En cambio, son famosas por los temas». Y tomó como ejemplo la novela La carne de René, un texto que recomendó si se quiere dar con la verdadera tónica de los personajes de Virgilio: enemigos constantes de los compromisos sociales.

Después del 59 continúa sin cambios en su percepción: «En 1963 publica la que es para mí su mejor novela: Pequeñas maniobras, y en 1968 gana el premio Casa de las Américas con su obra de teatro Dos viejos pánicos».

En la década del setenta sufre la censura pero a pesar de esto «nunca dejó de escribir. Y así empieza una nueva etapa donde la idea es la salvación mediante la literatura. Comienza a trabajar en cuentos más complejos». Destacan en esta década Un fogonazo, de 1975 y La muerte de las aves, de 1978. Este último es acuñado por Milanés de magistral, y de testamento literario. Además, señaló que la fase final del escritor tenía mucho de metafísica y de ciencia ficción.

A modo de comparación, aseguró que ahora hay muchos escritores viviendo a la sombra de aquellos grandes creadores (Virgilio, Carpentier, Lezama, etc…). Y yéndose un tanto del tema añadió: «En la actualidad muchos se la pasan tomando cerveza o en fiestas o en reuniones con amigos y me pregunto: ¿En qué tiempo escriben? Otros emergen a partir de las reseñas que elaboran sus amistades. ¿Cómo es posible tantos escritores importantes con veinte y pico o treinta y pico de años?». Regresando de lleno al asunto dijo: «Virgilio ha tenido mala suerte porque en la actualidad es más grande el mito que su literatura. Siempre ha sido un escritor incómodo. No hay empatía inmediata con él. Sus textos siempre serán marginales porque él tenía una concepto marginal del mundo».

Terminó la conferencia dejando claro que vale la pena leerlo porque sus libros son un universo personal que difícilmente pueda encontrarse en otro autor cubano.

 

Otras opciones