Para ser francés y extremadamente joven, el profesor y periodista Salim Lamrani sabe de Cuba, y de los demonios que enfrenta en el campo de las ideas, mucho más que algunos cubanos, como demuestra en Cuba. Lo que nunca le dirán los medios, su más reciente libro.
Publicado por la Editorial José Martí y con prólogo del líder sudafricano Nelson Mandela, el texto revela, mediante el análisis a hechos determinados, la contradicción entre la realidad cubana y su reflejo por las grandes trasnacionales mediáticas.
Ambrosio Fornet --quien se calificó como un lector entusiasta de Lamrani-- aseguró al presentarlo durante la pasada Feria Internacional del Libro, que el mismo genera una expectativa creciente, más propia de las obras narrativas y dramáticas que del ensayo y el periodismo.
«Gracias a una estrategia intuitiva, que consiste en subrayar el contraste entre las palabras y los hechos, entre lo que se dice y se calla, logra desenmascarar al gran poder de los mass media», dijo el Premio Nacional de Literatura.
De acuerdo con Fornet, aborda no solo con argumentos persuasivos, sino también con un impresionante despliegue de documentación, temas como: el Plan de la Unión Europea contra Cuba, los ataques contra el gobierno de La Habana de la organización Reporteros sin fronteras, las sanciones económicas de Estados Unidos contra Cuba, el conflicto con la base naval de Guantánamo y las damas de blanco, las diversas especulaciones sobre el futuro del país, entre otros.
Por su parte, Lamrani dijo que el caso de Cuba era único y debería ser objeto de estudio en todos los centros de investigación sobre la desinformación, debido a cómo desvirtúan la realidad de la Isla.
Arguyó que, a pesar de todo ello, los nombres de Cuba y de su líder histórico, despiertan entusiasmo y admiración en los demás continentes del planeta, particularmente en Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Argentina, entre otros gobiernos progresistas que, de algún modo, la tienen como referente.
Se refirió asimismo, al prestigio que alcanza el proceso revolucionario cubano ante numerosas personalidades de todo el mundo y en organismos e instituciones internacionales como la Organización de Naciones Unidas y el Movimiento de Países No Alineados.
Sobre el libro comentó que su objetivo era contrarrestar esa censura y aportar una serie de respuestas a las interrogantes que tales medios se empeñan en soslayar, a pesar de que se presenten a sí mismos como libres y democráticos.
«Por otra parte, intenté ofrecer una descripción más objetiva de la compleja realidad cubana, que por desgracia, siempre nos presentan de forma caricaturesca y mutilada», reconoció el especialista.
Hijo de argelinos y nacido en Francia, Lamrani se ha especializado en el tema de las relaciones Cuba-EE.UU y colabora habitualmente con Le Monde Diplomatique, L’Humanité, Alger Républicain, Red Voltaire, Rebelión, Latinoamérica, entre otros. Ha impartido conferencias en importantes centros universitarios junto con intelectuales como Noam Chomsky e Ignacio Ramonet y, además, firmó declaraciones conjuntas contra el terrorismo y por el respeto de la soberanía junto a ganadores del Premio Nobel como Adolfo Pérez Esquivel, Rigoberta Menchú, Nadine Gordimer y José Saramago.
Sus libros anteriores dedicados al tema de las relaciones Cuba-EE.UU son Terrorismo de EEUU contra Cuba. El caso de los Cinco (2005); Cuba frente al imperio. Propaganda, guerra económica y terrorismo de estado (2006) y Fidel Castro, Cuba y los Estados Unidos, todos ellos publicados también por la Editorial José Martí.
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