La Oficina de Creación Artística del ICAIC lanzó una convocatoria para realizar documentales sobre historias de amor. La joven realizadora Milena Almira, quien ha estado muy vinculada a la Muestra Joven en diversas ediciones, asumió el desafío de abordar la universal temática en 27 minutos en su documental Uno al otro, sobre el bello sentimiento que comparten dos jóvenes, diversos entre sí y con gran voluntad y dedicación para asumirlo y vivirlo en nuestra sociedad. Encontrar una arista novedosa o interesante, si de relaciones humanas se trata, es todo un reto del que conversamos con su guionista y directora:
¿Cómo llegas a la historia de amor de Jennifer y Alejandro? Conocí a estos jóvenes por pura casualidad, pues nuestros padres trabajan juntos. Como sabes son una pareja en que uno de sus miembros, él, es sordomudo y se han trazado estrategias sentimentales para soslayar esta diferencia y disfrutar de una existencia a plenitud y en armonía. Al interactuar con ellos lo que más me llamó la atención fue que a pesar de su juventud, tuvieran una relación tan intensa. Cada vez que hablaba con ellos me fascinaba la manera en que disfrutaban la vida, con una madurez y sencillez que pocas veces se encuentra. Luego salió la convocatoria para realizar documentales cuyo tema fuera el amor. Desde el principio me parecía una buena historia y ellos aceptaron.
¿Cómo materializaste el proyecto? El proceso de realización duró más o menos un año. Por determinadas razones el ICAIC no podía asumir en ese momento las producciones de los documentales, sin embargo la realicé. Yo ya estaba demasiado involucrada en la historia como para dejarla. No teníamos recursos materiales, solamente una pequeña cámara digital de fotos que también hacía videos y nada. Resultó que cada día en la vida de estos muchachos pasaban cosas determinantes que no podían repetirse y mucho menos reconstruirse, entonces comenzamos a filmar y durante todo este tiempo registramos sus vivencias personales, como la discusión de la tesis de él en San Alejandro, cuando comenzaron a vivir solos y cuando se casaron.
¿Qué fue lo que más te interesó transmitir de esta relación? Captamos el día a día, con alegrías, intimidades y conflictos incluidos. Fue un proceso sumamente rico y difícil, pues una no entra en la vida de otros así sin más. Para lograr que quisieran salir ante la cámara tuvimos que ganarnos su confianza, hacernos de cierta forma cómplices de su historia, lo que determinó la seguridad y la espontaneidad en los testimonios. La mirada con que me acerco a ellos no juzga ni manipula, sino que los presenta como dos personas que se aman y viven su relación como la sienten. No hay lástima ni condescendencia porque ellos no la albergan, no hay sublimación porque nadie es perfecto y todas las parejas tienen sus altas y bajas.
¿Cuál consideras que sea el hilo conductor del documental? Me propuse mostrar una relación que no por diferente dejara de ser plena, la discapacidad no es el hilo conductor de la historia, sino que es una de las tantas particularidades que hace de esta una pareja única y genuina. Entré a sus vidas sin querer cambiar nada. De hecho en múltiples ocasiones la cámara apenas interviene, solo está ahí participando de sus momentos. Por ejemplo cuando se casaron y ellos de repente aparecen con la ropa cambiada, en un acto performático, nosotros simplemente lo registramos porque son cosas que dan fe del tipo de visión que tienen ellos acerca de las cosas, sin tener que decir nada. Al ser ambos artistas plásticos poseen una sensibilidad un tanto peculiar. Esto los hace tener una filosofía de vida que los enriquece y los hace vivir con alegría y creatividad. La discapacidad no la asumen como tal, sino como una diferencia que ambos entienden y los mantiene más unidos. Es una historia de amor como otra cualquiera y sobretodo una relación humana que merecía ser contada.
¿Qué te aportó como realizadora y en lo personal este filme? Personalmente me siento muy satisfecha con el resultado. Pues a pesar de haber sido un proceso complejo y agotador, por no contar con los recursos necesarios, creo que es una manera de reafirmar que no son las superficies de las cosas, sino sus esencias, lo que las hace trascender más allá de sí mismas.
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