Batirse en buena lid es una satisfacción innegable, la mejor manera de probar ante nosotros mismos la fuerza de brazos, voluntades,…y pluma. Y en buena lid concursaron jóvenes poetas cubanos por el Premio Calendario 2012, que dejó esa satisfacción innegable. Según el jurado, el género de poesía fue una decisión ardua, pues así suele ser la tarea de escoger un premio cuando varios cuadernos con calidad y espíritu poético se presentan. El premio lo llevó, finalmente, la camagüeyana Legna Rodríguez con el poemario Chupar la piedra, de original y contundente poesía. Pero por la misma razón se otorgaron varias menciones, entre ellas a Heriberto Machado porAcantilados, que sobresalió como lugar placentero de experimento y misterio, «muy bien resuelto en la armonía y seducción del conjunto».
«Me siento muy satisfecho, sobre todo después de escuchar el acta del jurado, porque te das cuenta de que fue un concurso donde la calidad poética fue muy significativa, y fue muy bueno obtener un resultado entre todos esos libros que tenían tantos valores».
¿Cómo describirías a Acantilados? Mi cuaderno, Acantilados, es un cuaderno visto desde la sinceridad del actor, un sujeto lírico digamos muy transido por las angustias existenciales, por el dolor, por la soledad, la melancolía. Es un libro, digamos con un dejo romántico que me gusta tratar y sobrellevar en la poesía a pesar de que en la actualidad no está de moda precisamente.
¿Por qué el nombre? Porque si te fijas en el mar, no hay nada a que le tema más una embarcación, o una persona a la deriva, que a chocar contra un acantilado, eso puede significar la muerte y de alguna manera mis poemas tratan de representar esos acantilados contra los que estalla. Es uno de los poemas que tiene el libro y de ahí tomé el título.
¿Poesía intimista? Digamos que es una poesía intimista pero de la comprensión del mundo a través del yo, no es que exactamente yo hable de mi intimidad, sino de cómo yo veo el mundo, o sea, sólo yo. Como decía Dulce María Loynaz, el poeta no es aquella persona que ve más que los demás, sino la persona que era capaz de escribir cómo sólo ella veía el mundo. Cada persona ve el mundo de una manera diferente.
¿Una visión de túnel? Exacto. Yo lo veo de una manera y a través de esa manera quiero decirlo. Yo veo la vida así, veo la vida y la muerte de ese modo, dos unidades antagónicas que se forman en mi visión personal. Simplemente uso el lenguaje que la vida me ha ido dando, el lenguaje que he ido acumulando para mi vivir. No trato de hacer una poesía rebuscada, sino que trato de hacer una poesía lo más sincera posible. La que puede hacer que el libro se mueva de mano en mano, que es al final la intención última de la escritura.
¿Qué te compulsa a escribir poesía? No sólo escribo poesía, también escribo cuentos. Pero bueno, la poesía es con la que más me siento comprometido y es la que más quisiera desarrollar. Desde muy joven escribo poemas y es a través de esas palabras, creo yo, como mejor me puedo expresar. No sé qué pueda expresar a través de la música, o la poesía, que son dos géneros del arte que me fascinan, pero con los miles de palabras, con las pobres palabras que a veces no dicen nada, que son tan cortas a veces, intento expresarme, lo cual a veces me resulta muy difícil.
¿Dirías que es una poesía joven? Mi vida no es propiamente la de un joven, he quemado muchísimas etapas. A pesar de tener 24 años, estoy casado, tengo un hijo, y entonces tengo una visión de la vida digamos, un poco mayor. A veces he estado en concursos y los jurados se me han acercado a decirme que mis poemas les parecían de una persona de mayor edad. Pero bueno, al final, soy un joven y estoy buscando mis propias maneras de expresarme.
También con sus propias maneras de expresarse, Yanier H. Palau y Jamila M. Ríos obtuvieron menciones en la categoría de bardos, por Esteros y Anémona respectivamente. Y para Heriberto, mientras tanto, esperamos le siga estallando la poesía en sus acantilados personales.
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