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NECESITAMOS MÁS AMIGAS PDF Imprimir E-mail
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Agendas - Agenda 27 de julio 2012
Escrito por Eduardo Pérez Otaño   

AmigasTeatro lleno. Una voz en off solicita a todos los presentes que apaguen los teléfonos celulares y recuerda no tirar fotos o tomar videos. A punto de comenzar. El sonido, la luz, el telón se mueve…
Es otro mundo. Un espectáculo más allá de esta tierra. La idea, el vestuario, las luces, el repertorio musical… todo es sorprendente. Termina el primer acto y aún no lo creo. El segundo comienza y termina sin que pueda encontrar palabras para expresar la alegría de saber que en este país también se pueden hacer buenos espectáculos.
«Es como estar en Brodway», se oye decir a algunos. Pero no. Es el teatro Karl Marx, en La Habana, Cuba. En la escena, la Compañía Litz Alfonso. ¿La obra? Amigas.
Tres mujeres que formaban un trío, desintegrado en la cúspide de su fama por alguna razón desconocida, son invitadas al programa de televisión Música y estrellas, para que expliquen las razones por las cuales se separaron.
Es este el pretexto de Amigas, obra con la cual se celebran los 25 años de fundada una de las compañías más prestigiosas del país.
Todo el pasado mes de abril fue presentada la obra en el mayor teatro de Cuba, con excelente acogida del público, conocedor de que las buenas oportunidades no se dan todos los días; y ahora se disponen a visitar las provincias donde existan las condiciones para presentarse, las que, por cierto, no son pocas.
Un punto importante deja Amigas al descubierto: no solo con buenas ideas se hace un buen espectáculo, de esos que aplaude el público hasta que las manos dejan de sentirse, hasta que se pierde el tacto.
Ciertamente curioso es en estos tiempos que alguien logre que tantas organizaciones, instituciones y entidades estatales y no estatales patrocinen un evento, y Litz Alfonso obtuvo el apoyo de tantas, que requeriríamos unas cuantas líneas para solo mencionarlas.
Y no solo eso. Junto a la compañía subieron a escena importantes figuras de la música cubana como fueron el caso de Niurka Reyes o Sory, por solo mencionar dos ejemplos.
Pero el arte, el bueno de verdad, salió ganando una vez más. ¡Me siento en Brodway!, repetían muchos. ¡Genial! Decían otros. Y luego, más aplausos. Litz Alfonso los merece, los merece Amigas, los merece la cultura cubana.

 

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