RETOÑOS DE ALMENDRO YA TIENE SU AUDIOLIBRO PDF Imprimir Email

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Agenda 27 de febrero 2015
Escrito por Yailén Campaña Cisneros   

4 yaillen Retoos de almendroUn trencito de papel colorido con incrustaciones de hojas de almendro lleva a una niña con tete y motonetas azul-malva, una mulatica de ojos grandes y expresivos, y a un bebé con tirabuzón y chupetín a la más grande y alegre de las fiestas: el cuento hecho narración, la lectura hecha actuación. Se trata del audiolibro Retoños de almendro, el más reciente regalo que le hace Ediciones La Luz a los niños invidentes y débiles visuales, y a los que se sumen a la magia de un tren cargado de historias contadas con voces maravillosas y efectos deslumbrantes.

El primero de los cuentos del audiolibro, que lo es también de la antología de papel, es Funfún, de la escritora matancera Teresa Cárdenas. Rompen los tambores de Arián Poloy Stivan la magia del silencio y comienza así Yordanis Sera a contarnos esta «historia pequeñita sobre cómo surgió la noche». Es Funfún, el blanquecino, quien dando vuelta al universo descubrió a Erú, la oscura y bella noche. Aún hoy, Funfún y los blanquecinos, que no son otros que la Luna y las estrellas, parpadean una y otra vez, y se pellizcan unos a otros para saber si todo no es más que un sueño.

Como en Holguín, en Doceleguas tampoco había Zoológico hasta que a Ronel González se le ocurrió que este sitio maravilloso no podía faltar en el pueblo, aunque en él solo hubiera, inicialmente, «cuatro gallinas porque no habían avestruces, un gato negro y flaco en lugar de una pantera y ocho camaleones porque era muy difícil atrapar a un cocodrilo». No poco fue el revuelo de los doceleguanos, que hasta inauguración con invitaciones y todo se inventaron, pero no te asombres si al final la historia cambia y nada vuelve a la normalidad de ser un pueblo, como Holguín, sin zoológico.

No solo hay tambores en este audiolibro sino también truenos, aviones y «la lluvia anda descalza entre los árboles». Aquí nos deslumbramos con La ventana, de Marcia Rodríguez, narrada por Yensy Cruz Ricardo; con los inventos de «El mago Prosococof», que duerme a su nietecito al crearle la Luna y las estrellas. Viajamos a Mediavuelta, donde hay libros a medias que casi escribieron los semiescritores con medias palabras. Zacarías le regala a Laura El tesoro más grande: una piedra de lapislázuli; y cuenta Mariene Lufriú que «Tristán solo guarda la comida porque le gusta ver el plato florecido de gorriones».

Dos temas importantes se rozan en Llegó septiembre, de Yanira Marimón y en Lazarita, de Yamil Ruiz. En el primero, la dura realidad de la emigración de los cubanos a tierras lejanas tras sus anhelados sueños, que provoca la separación inevitable de una niña de su amigo más cercano, Geanny. Por su parte, el segundo cuento aborda la problemática racial que se sufre desde la infancia. A Lazarita, la acompaña musicalmente el gran Bola de Nieve con su Drume, negrita, y a Alicia la avergüenza tener que hacer una tarea de la escuela junto a la negrita del aula. Pero, al cambiar de opinión, en lugar de decirle todo lo hermoso que piensa de ella, expresó: «Lazarita, ¡qué buena y qué inteligente tú eres! Dice mi mamá que hasta pareces blanca». El tratamiento de temáticas tan sensibles es propio de la literatura que se escribe hoy para los niños en Cuba. Sin tapujos ni aniñamientos los escritores contemporáneos relatan, describen y profundizan en problemas de nuestra sociedad actual tan difíciles de afrontar por un niño, como el divorcio de sus padres o el acercamiento a las diferencias raciales y sexuales. Con este audiolibro, su realizador Pablo Guerra y todos los que hicieron posible este disco, lograron un material de excelencia que podrán apreciar no solo los niños —invidentes o no— sino también los adultos amantes de esta literatura y del arte de la palabra narrada. 

 

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