LA POESÍA ES UN INVENTARIO DE ASOMBROS. ENTREVISTA CON DAER POZO RAMÍREZ PDF Imprimir Email

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Agenda 27 de febrero 2015
Escrito por Yanelis Martínez   

2 yanelis Entrevista a DaerVerlo desandar su poblado es un suceso. Sencillo como pocos. Aprecia la amistad verdadera como el tesoro más valioso. Amante de celebrar al más puro estilo cubano. Apasionado de la literatura. Defensor de las tradiciones de su terruño. Y el municipio de Calixto García, en Holguín, se lo agradece, le agradece no dejarlo morir.

Se enamoró hace mucho de la literatura, en especial de la poesía. Sin embargo, de ella se distanció por un tiempo. Volvió a sus brazos y no pudo haber tenido mejor bienvenida: para sorpresa suya y de quienes le rodean su poemario Soldado de Cristo, se alzó con el premio Alegría, en España, entre más de trescientos cuadernos. Aún así, Daer Pozo Ramírez casi se esconde de las preguntas y tras mucha insistencia accede a responderlas en el marco de una conversación con la riqueza de la compañía de quien sabe conversar.

Escogiste la poesía para dar tus primeros pasos, ¿por qué?

La poesía, en definitiva, es la primera puerta y la novela la última, por lo tanto considero algo lógico que la poesía me ayudara como portavoz entre mi ser y el mundo. Todo se ha complejizado de forma tal que yo diría que muchas veces se ha vuelto a Grecia, aquel sitio tan mágico.

La poesía nos ayuda a interpretar la razón misma de ser de la literatura. Después de ella hay un viaje que casi todos los escritores han tenido, pero casi siempre vuelven a ella, que es mi caso. Traté de fugarme de ella. La radio me ayudó por darme el sustento económico durante más de 25 años realizando programas culturales, donde no es netamente literatura pero sí una forma de experimentar mediante la poesía, que es lo que trato de hacer con Vitrales, que ya supera los quince años y me ha dado grandes alegrías.

Yo pienso que la mayor alegría es volver a la poesía literaria, que es en lo que definitivamente me considero útil, aunque la radio, sin dudas, es un medio vital para mantenerme vivo; la radio llega a donde menos tú te lo imaginas. Esta etapa de mi vida ha sido muy útil aunque para algunos ha sido tiempo perdido del quehacer literario.

Después de estar algún tiempo lejos de la poesía, ¿Por qué la vuelta, y específicamente con Soldado de Cristo?

Uno nunca sabe lo que anda dentro de uno. Soy de esos que se consideran mutantes dentro de sí mismo. Hay necesidades de escapar, de encontrarse con las raíces, de volver a aquel sitio de la infancia.

Pienso que la poesía es un inventario de asombros, uno escribe poesía como un inventario de hechos, de seres, de momentos que fascinan, entristecen o hacen sentirse vivo y es por eso que durante estos años he tenido la posibilidad de volver a lo que yo llamaría mi razón de ser, que es  mi cosmovisión como ser humano.

En 1990 publiqué mi primer poemario: Memoria y paisaje, lleno de recuerdos de la infancia. Desde aquel poemario en 1990, hasta este último, Soldado de Cristo, es cierto que hay un punto conectivo, que es Buenaventura y los sitios que me han acompañado siempre, por eso es que digo dónde está el puente, el puente no se ha perdido.

Todavía me pregunto qué fue lo que me embrujó para armar, sin ayuda de segundas personas, un poemario. Coger estos poemas, que muchos eran guiones radiales como es el caso de El baúl de Lidia Gustamante, como es el caso de Libro de cedro, el poema dedicado a María Mora, y convertirlos en literatura. 

A partir de ahí tuve un grupo de textos que me acercaban a lo universal, el poemario es abierto por Oración por Katherine, que es un poema nacido después de la lectura de Adiós a las armas, y termina con Marguerite Yourcenar. Tuve que volver y todavía me pregunto qué fue lo que me embrujó y diría que en estos últimos meses he vuelto un poco a encontrar la tranquilidad de las cuatro paredes.

Un día me senté solo frente a la computadora, acopié todos los textos, y gracias también a la Internet es que he podido conocer estas convocatorias y decidí enviarlo. Confieso que ya tenía el título, un título un poco ambicioso, yo decía: qué poner dentro de un libro que se llama Soldado… y pensé qué era Cristo en definitiva, si era la humildad, si existió si no existió. Lo que importa es qué significa todavía Cristo en la historia de la humanidad, para mí es uno de los grandes íconos, uno de los grandes paradigmas a seguir. No me considero un cristiano, soy demasiado pecador para considerarme cristiano.

Cuando veo el libro pienso en aquel cuadro de mi infancia en la sala de mi abuela, y por eso pensé en que seriamente tienen que estar poemas de Buenaventura, poemas de mi contexto, de seres que muchos de ellos ya han muerto, por eso el libro está lleno, yo no diría de muertos, si no de vida; en primer lugar dedicado a un amigo que con solo 21 años se ahogó en un lago producto de la epilepsia, alguien que tenía tantos sueños de vivir…

¿Qué significa Soldado…, tanto personal como literariamente para Daer?

Soldado… y este premio me han revitalizado de una forma increíble. Confieso que escribía mis textos y los dejaba ahí. Hacía algunas lecturas, he estado en algunos festivales, he estado en Granma, en Pilón, donde hacen un bellísimo festival: Al sur está la poesía; he estado en la UNEAC de Holguín y en distintos lugares que me han invitado. Muchas veces digo “por qué, si yo no pertenezco al mundo de la poesía”, me considero un solitario que  escribe versos y nada más.

Este premio me llenó, y dicen que soy el rey de la sangre fría pues no soy esa persona de explosiones, de júbilo, de tristezas, pero el día que recibí el premio, que me llamaron varias personas, sentí algo muy especial, que es sentirse vivo para algo en lo cual tú estabas muerto, sentirme en un sitio, mi salvación era sentirme un poeta vivo dentro de Holguín, pero de buenas a primeras me sentí un poeta vivo a nivel hispanoamericano.

Para mí significó un tributo a los que están dentro de Soldado… porque para ellos es que se necesita una luz extra y el premio, después de su valor monetario y todo eso, la alegría real está en el libro, especialmente cuando lo toqué, cuando lo pude abrir, cuando vi que ya era verdad. Para mí es más importante sentirme vivo dentro de la poesía que tener algo más en el bolsillo.

¿Continuará tu participación en otros concursos?

Sigo con el mismo miedo. Cuando envíe este poemario a Santander no pensé en nada, lo había olvidado, no había buscado si habían entregado el premio, para mí había sido como lanzar una paloma al viento sin saber que va a regresar.

Sí, hay que seguir armando libros y tengo cinco cuadernos en preparación. A partir de este estoy armando otros libros. Hay uno dedicado a  las madres que son seres, bueno qué decir, hasta ahora el título que tiene es Escritos en madera de cedro, uno dedicado al hijo, el hijo como sujeto lírico, se llama El Triunfo de Samotracia, uno que se llama Morir frente al mar, con una dedicatoria muy espacial a Violeta Parra, Memorias de la sobrevida, por ahí anda el mundo, estoy armando libros que me parece que es lo más interesante.

¿Y la investigación?

Estos libros también nacieron a partir de la radio y el que más quiero es Los robles de Mala Noche, porque fue un acercamiento a través de la radio a un sitio mágico y poder descubrir a una escritora desconocida de la literatura cubana como es Consuelo Álvarez Valdés, que nació allí en Mala Noche; por eso la radio ha sido para mí una ventana importantísima para uno conectarse con el mundo.

Además, armo un libro dedicado a Buenaventura, a mi pueblo, a su historia mágica. No es un acercamiento cronológico sino un acercamiento lógico al sitio que habito, ese libro está en producción. También un libro en honor a la familia Ajo, una de las más importantes de Cuba en la historia del Órgano Oriental que se llama Ajo y su Órgano Oriental, un siglo de tradición, un poco cerrando el círculo de mi mirada al entorno, a aquellos seres que muestran una obra a favor de su comunidad y se han convertido en seres importantes.

Está otro que se llama Agua de la anacahuita. La leyenda de Luisito Almaguer, un acercamiento a uno de los personajes más famosos del espiritismo en Cuba que es Luis Almaguer. Entonces por ahí están mis aventuras dentro del mundo de la literatura, pero  siempre parten del lugar donde estoy que es la radio, la radio que me ha ayudado a salir de mí para entrar en otros mundos, en otras vidas, en otros seres.

Háblame de tu trabajo por mantener las tradiciones calixteñas…

Sucede que los medios, como los escritores, muchas veces decimos pero no siempre hay oídos. A veces los poetas somos vistos como soñadores que quieren construir una torre de Babel donde es imposible, pienso que hay que trabajar muy seriamente y escuchar a todos aquellos que hacemos por el bien y refundar y amar.

 

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