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| Agenda Esquife en Feria |
| suplemento informativo de la revista electrónica de arte y literatura Esquife
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| ESPACIO PARA SOÑAR |
Intensidad, jornadas enteras de recorrer una fortaleza de extremo a extremo, lidiando con los calores de un febrero díscolo, los pies ya no se sabe si han perdido la sensibilidad o simplemente se han acostumbrado a los adoquines: para quienes amamos la literatura es demasiada tentanción la convergencia de tantas editoriales, tantos autores, tanto libro. Es por eso que nos hemos lanzado, de cuerpo entero, a dar cuenta de estas jornadas, al recorrer e invitar al recorrido a quienes nos siguen.
Debemos advertirlo: como toda publicación de cierto carácter, aquí va nuestro punto de vista. De la Feria toda, compartiremos aquella que nos motive, viéndola como lo que sentimos que es: espacio de encuentro, descubrimiento, intercambio, trabajo, pero también festejo, azar.
De la isla toda llegan amigos entrañables, tenemos la oportunidad de conocer nuevas voces, ver sus hijos multiplicados, hojearlos y adentrarnos en esos mundos personales y profundos. De otras partes llegan propuestas editoriales que nos interesan, noticias, rostros: más espacios de intercambio. Aquí compartimos entonces aquello que nos interesó, convencidos de que asi rompemos la maldición del oficio que observara León Felipe --para enterrar a nuestros muertos, cualquiera sirve, cualquiera menos un sepulturero--; si vamos a hacer periodismo, que sea desde el corazón por sobre la faena, que sea desde el goce y el disfrute, con los ojos bien abiertos a todo lo importante y bueno que sucede, pero también para los dislates, con lucidez apasionada.
Quedan invitados a pasear con nosotros por la Feria, con nuestros zapatos, de plomo y alas. Sobre esta breve cubierta siempre hay espacio para soñar.
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QUEREDLAS CUAL LAS HACÉIS
XXI jóvenes poetisas del siglo XXI
Meme Voce |
Acercarse con ojos más feroces a un reducido grupo de creadoras, diseminadas aleatoriamente por el espacio insular, sin otros asideros que la convivencia en idéntica zona temporal, puede ser reto y trampa, acierto y confusión. A tal azar se lanzaron los poetas villaclareños Noël Castillo y Maylén Domínguez, para al cabo de varios años ofrecernos la presente visión --para bien, o quién sabe, pero que el intento valga-- de un mapa poético plural, equilibrado y a la vez trasgresor, polémico. Sin un manifiesto que centre a las veintiuna poetisas aquí presentadas, se expresan desde la diversidad discursiva sobre disímiles inquietudes y variadas formas de encarar la realidad cotidiana desde sus concepciones ontológicas, religiosas, sexuales. Es por ello, como aserta Noël, que no se trata de una promoción: llegan estos versos, sin embargo, “de una tradición, de un decantamiento más que sabido”. Se integran a un espacio abierto, inevitablemente dinámico, que --mal acostumbrados a definir las cosas como estamos-- solemos llamar literatura nacional, quizás porque el hecho de cerrar las filas de esta selección (avalada más por una trayectoria, un modo de expresarse que por premios y publicaciones) obligó a los compiladores a ir al seguro y pecar más bien de omisión que de exceso.
Y es que nombres como los de la tunera Nuvia Estévez, las matanceras Mae Roque y Yanira Marimón, la guantanamera Katia Gutiérrez Miró, la holguinera Kenia Leyva, la espirituana Liudmila Quincoses, o las habaneras Aymara Aymerich y Teresa Fornaris, no nos toman de sorpresa, sus textos ya han pasado por nuestra experiencia.
Bien pudiéramos cuestionarnos entonces la pertinencia de tal antología: si podemos hallarlas por separado --porque valen--, si apenas las une la contemporaneidad, tan disímiles son sus voces, ¿qué sentido tiene hacerlas convivir en estas páginas?
Y me atrevo a responder la pregunta positivamente: vale la intención de los compiladores al proponernos, tan sutilmente, un ensayo sobre nuestras propias inquietudes, sobre los móviles de nuestros procederes durante esta primera década del veintiuno más allá de género, ubicación geográfica, raza, contexto social. Ubicar ese ensayo desde activos y críticos puntos de vista, para despojarlo del candor primigenio y desnudarlo, sacarle la piel hasta el compromiso de los músculos, el sempiterno movimiento. Creo que estamos ante un documento cuyo valor se nos revela en varias capas, desde su propia génesis hasta el momento en que pasa bajo nuestra mirada, y luego nos marca con la referencia a parajes o vivencias que pueden ser cotidianas o dislocadas de nuestra costumbre.
Noël juega en el prólogo con nuestra propia forma de “hacer” a las poetisas: como en un álbum de fotos nos llegan, supuestamente recortadas, fijas al papel. Pero ellas, en el preciso instante que las leemos, nos están haciendo a nosotros mismos, lanzándonos con franqueza, atrevimiento, lucidez, el resto de la isla, de la experiencia humana, del tiempo que nos falta, y si no fuera suficiente la anterior razón para validar una antología, sea entonces esta la definitiva. |
PREMIOS UNEAC 2006:
TARDE PERO SEGURO
Yanet Bello |
Los premios UNEAC de literatura, el reconocimiento más antiguo y prestigioso que otorga esa institución, fueron presentados hoy en la sede de la Feria Internacional del Libro de La Habana. En un singular momento de la sala Alejo Carpentier fueron comentados al público y ofrecidos a la venta como parte del cumplimiento de las bases del concurso.
El palacio del pavo real: el viaje mítico, de Margarita Mateo; La burbuja, de Gleyvis Coro; Ifá. Santa palabra. Concepto ético de la muerte, cuya autoría corresponde a Adrián de Souza; y En las alas de una golondrina, de Pablo René Estévez, fueron presentados en la sala Alejo Carpentier del Complejo Morro-Cabaña, hoy 15 de febrero, a las dos y media de la tarde.
Ediciones Unión edita estos libros bajo su sello y dentro de la colección Premio, uno de las más relevantes dentro del ámbito literario nacional.
El palacio del pavo real: el viaje mítico, de la doctora en ciencias literarias Margarita Mateo mereció el Premio UNEC de ensayo literario ”Enrique José Varona”, 2006. La obra de la doctora Mateo está vinculada con el estilo del autor latinoamericano Wilson Harris, cuyo quehacer estimuló la aparición de pródigos ensayos sobre el tema recogidos en el texto que es El palacio del pavo real.
La novela “La Burbuja” de Gleyvis Coro Montanet, premiada con el “Cirilo Villaverde”, 2006 articula diversas historias individuales en torno a un solo proyecto: la filmación de un cortometraje sobre la vida y la muerte de Julio Antonio Mella. El mayor atractivo con que cuentan estos textos, además de sus juegos de lenguaje y variedad de estructura muy bien logrados, es la aparición de este personaje (Mella) mitificado y santificado por la historia, con una nueva dimensión mucho más humana y real.
El premio de ensayo histórico social “Juan Pérez de la Riva” recayó en Ifá. Santa Palabra. Concepto ético sobre la muerte. El libro constituye el segundo de una trilogía cuya primera parte obtuvo Premio de la Crítica de Ciencias Sociales en el 2004. Con inusuales recursos informativos que van desde la poesía hasta los patakíes, el autor, Adrian de Souza Hernández acerca al lector al fundamento de esas creencias que corren inevitablemente por la sangre del cubano, ya sea en uno u otro nivel de intelectualidad y profundidad.
En las alas de una golondrina, de Pablo René Estévez, resultó galardonado en la categoría de literatura para niños, obteniendo el premio “Ismaelillo”, 2006. El pequeño Jesusín, personaje principal, es un niño que sueña con ser escritor, tal vez reflejo de la infancia del autor. Este niño viaja en las alas de una golondrina hacia diversos y fantásticos mundos, sin embargo alude constantemente a la guerra, el terrorismo y la represión de los sentimientos, de lo que resulta un libro infantil, pero no ingenuo, con un verdadero sentido de respeto hacia la inteligencia y perspicacia de los niños.
Todos estos textos estaban siendo reclamados por el público desde hace un año. No pasa por alto al lector que los premios corresponden al 2006, pero finalmente están aquí, a disposición de los lectores impacientes, en unas ediciones bellas, brillantes, de las que causan placer con solo tenerlas en el librero. No obstante, estos no son títulos que se quedarán ahí para contemplar sus portadas. La diversidad y profundidad de sus textos garantizan una lectura de aquellas que no dejan soltar el libro. |
MODOS DE RECONOCER UN ÁRBOL, LA VIDA ENTERA
Encuentro con Marcos Ana
Andrés Mir |
Los que asistimos el pasado 15 de febrero, pasadas las cuatro de la tarde, al espacio Encuentro con…, conducido por la periodista Magda Resik, tuvimos el inmenso privilegio --y no temo utilizar precisamente esas palabras, que bien pudieran parecer altisonantes-- de compartir con un ser humano profundo, modesto, intensamente lúcido a sus bien cumplidos ochenta y ocho años, de los cuales afirma haber vivido sesenta y cinco, al descontar los largos años de prisión franquista que sufrió en la flor de su juventud.
Presentado por su editor, Osmán Vega Muñoz --director de Tabla Rasa--, el poeta Marcos Ana conversó con Magda primero y luego con el público asistente sobre sus experiencias vitales, el modo que su vida y su espíritu fueron modelados por los años de encarcelamiento, siete de los cuales estuvieron marcados por la inminencia de la pena capital.
Activo militante comunista, combatió desde muy joven junto a la república y fue apresado en Madrid en marzo de 1939, debido a la traición de un supuesto compañero. Luego vinieron veintitrés años durante los cuales derivó de los penales de Porlier a Burgos, llegando a convertirse en uno de los presos políticos con mayor tiempo de confinación durante la dictadura franquista. Al cabo de tanto, Marcos llegó a sentir que olvidaba hasta las vivencias más comunes de todo ser humano, como abrazar a un hijo, observar un árbol, amar a una mujer. Su testimonio poético, sacado clandestinamente de la cárcel, fue publicado y traducido a diversos idiomas, llegando a convertirse en símbolo de la resistencia del pueblo español a las ataduras del fascismo del general Franco. Según Volodia Teitelboim, “Marcos llevaba 23 años cumplidos allí donde se vive poco y se muere mucho, cumpliendo plazos de calabozo en calabozo; para él todo el mundo exterior, la vida, era una abstracción, un signo de interrogación.”
Sin embargo, como indica en el prólogo del libro Saramago, al escribir sus memorias Marcos Ana no se mira en un espejo sino que lo rompe, para ver en sus fragmentos los rostros de quienes le acompañaron en su desdicha. El poeta dedica estas páginas a todos los héroes anónimos cuyas voces le correspondió a él condensar en un discurso trascendente.
Su canto de libertad, amplificado desde su condición de reo, se colmó de un profundo contenido humano de amor a la vida, de entereza y esperanza. “Su vida, su calvario, --afirmó Osmán Vega-- contienen buena parte de la tragedia del siglo XX que se extenderá más allá de Europa, las familias desechas y luego la sucesión de cárceles.” El propio poeta cierra su libro con este acto de fe: “Ya no me queda futuro para ver la victoria plena de nuestros redentores y nobles ideales. Muchos árboles hacen una arboleda, y proyectan una gran sombra protectora y sueñan con una fuerza humana capaz de cambiar el mundo y tal vez un día eliminar las cárceles.” El impresionante testimonio presentado por Marcos Ana nos deja con las esperanzas de una edición de sus memorias asequible al amplio público cubano, que junto a él comparte los sueños de justicia y libertad. |
EDICIONES DE CUBA, LOYNAZ
Yanet Bello |
Es el segundo día en la Feria del Libro de La Habana, ciudad abierta, cosmopolita. Hay más que habaneros en la Cabaña y más que gallegos: pinareños también. Pinar del Río, esta vez bajo el sello de Ediciones Loynaz, presentó esta tarde del 15 de febrero cuatro títulos nacidos del sistema de premios que auspicia el Centro Provincial del Libro y la Literatura: Desertor del cielo, de Edelmis Anoceto, Balada de Jeannette, de Raúl Flores Iriarte, Dulce mujer pensada, de Fidel Valverde y Versiones de la nostalgia, de Lorenzo Suárez Crespo.
Los textos fueron presentados en la sala Alejo Carpentier, en el mismo centro de Cabaña. En una pequeña actividad de las que ya son típicas en nuestra Feria. El director del Centro Provincial del Libro y la Literatura de Pinar, Juan Ramón de la Portilla, introdujo brevemente las presentaciones refiriéndose a los progresos en el sistema del libro impreso que la provincia de Pinar ha experimentado y la alta calidad con que estos salen al público.
Desertor del cielo es el título del libro ganador del Premio Hermanos Loynaz de poesía, su autor, Edelmis Anoceto, es un poeta santaclareño, miembro de la UNEAC, traductor literario y editor. Creador prolífico, cuenta en su bibliografía con al menos cuatro libros, todos premiados en diferentes ciudades y tiempos. Su poesía fue presentada por Ezequiel Morales Montesino, poeta también, y tal vez por eso sus palabras para el libro de Edelmis las tituló Del cielo a la poesía, tal como reza un verso del inolvidable Raúl Hernández Novás. La poesía que habita este texto posee imágenes contundentes y un marcado concepto en el orden, su estructura contemplativa trasciende el pensamiento intelectual.
El segundo título presentado fue Balada de Jeannette, un conjunto de cuentos que mereció el premio Cirilo Villaverde 2006. Lo rubrica Raúl Flores Iriarte, escritor prolífico, habanero por demás. Los personajes que transitan por esta cuentonovela de Raúl viven constantemente en el límite. El absurdo real, el vacío, la indiferencia son protagonistas también aquí. Y dentro de este mundo casi irreal, creado con una sustancia tan humana, Jeannette como una presencia apenas advertida, atraviesa los espacios ubicándonos sutilmente en el tiempo real.
Lorenzo Suárez Crespo es el autor de Versiones de la nostalgia, y sorprende por la frescura de su décima. En sus versos, donde corre la vena de Espinel y Naborí, la belleza de las imágenes y las expresiones de los sentimientos más diversos lo dotan de una amplia preferencia dentro del público más diverso.
Dulce mujer pensada, también presentado esta tarde por Ediciones Loynaz, equilibra delicadamente lo subjetivo y lo directo, lo coloquial y lo romántico. Fidel Valverde, su autor, juega con un lenguaje rico en estética y erotismo. Nos ha tendido una trampa lírica para reflexionar.
Ediciones Loynaz celebra su presencia en la 17ma Feria Internacional del Libro con una producción editorial de envidiable factura y estética. La decana de las instituciones pinareñas se ha empeñado a través de estos años en difundir y promover no solo la obra de escritores de la provincia, consagrados o noveles, sino de todo el territorio nacional. Los escritores que hoy presentaron sus libros provienen de Pinar del Río, Santa Clara, Ciudad de La Habana y Bahía Honda. |
DEMASIADO
Raúl Flores Iriarte |
Demasiada gente para una sola mesa. Demasiados libros. Nelson Simón presentando el viernes 15 de febrero seis libros de la colección Cauce. A las cuatro de la tarde en la sala Lezama Lima.
Gleyvis Coro, reciente ganadora del premio UNEAC por la novela La burbuja, presentó el libro de poemas Teatro cotidiano de Luis Amaury Rodríguez (“un libro bello y sobrio”) que fuera ganador del premio Alcorta. Según Gleyvis Coro, el libro tiene “…bomba, motor interior, corazoncito propio.” De ser dichas estas palabras por otra persona, podría desconfiar. Pero a ella, creo yo, se le puede hacer caso. Siendo como es la chica Montanet la voz que no es de Bjork. Luis Amaury es el presente director de la revista literaria La Gaveta y este año obtuvo mención en el Hermanos Loynaz en la categoría de poesía con un cuaderno escrito a dos manos junto a Anyce Figueroa. No parece ser un mal año para él. Mucho menos parece ser un mal año para Gleyvis, que aparte de la novela La burbuja, está antologada en Queredlas cual las háceis: poetisas del siglo XXI (antología que sale por la editorial Sed de Belleza y Abril), en Los que cuentan (narradores del centro Onelio Jorge Cardoso) y hay poemas suyos en el número de diciembre de La Letra del Escriba.
Otro múltiple ganador. De nombre Alberto y apellido Garrandés. Aparte de todas sus novelas y libro de cuentos, es un hábil incursor en el terreno de la crítica (véase, de reciente o pronta publicación, Presunciones, y el premio Carpentier El concierto de la fábula), presentó esta vez La mirada crítica. Según palabras del mismo Alberto: “La mejor demostración de un saber crítico, o de una habilidad para el ensayo, o de ambas cosas, estriba en su ejecución más o menos cotidiana en contacto con el público, los textos y sus autores. Tal es el motivo por el que este libro (…) se titula de este modo.” Fue el libro que se agotó más rápido en la presentación; ya a los diez minutos no quedaba ningún ejemplar sobre la mesa, ya sea porque fue un discreto best-seller, ya sea porque se trajeron demasiadas pocas copias. Tal vez, una conjunción de estas dos probabilidades.
Damaris Calderón presentó dos libros en uno. Parloteo de sombra y Guijarros se publicaron por vez primera en los años noventa, en ediciones limitadas, y ahora salen reeditados por la autora bajo el título de La extranjera, con portada ilustrada por ella misma, tal vez, desde los altiplanos de Chile (“Viajo en tren rigurosamente vigilado por nadie […] Un poco más y llego a la próxima estación / No siempre matan a los caballos.”) Este 2008 parece ser el año de regreso de Damaris, ya que acaba de publicar un diario de viaje por la editorial Matanzas, y ha ofrecido lecturas en la Casa de la Poesía, y la Torre de Letras. Esto, diría yo, constituye un buen presagio para la literatura cubana.
Viajar nuevamente (no en tren) a todo lo largo de la provincia pinareña, transitar territorios sobre la poesía, palabras de Nelson Simón para el libro de Nieves Rodríguez, Canto de amor a Pinar del Río. Y finalmente A contrapiel, de Aurora Martí, presentado por Pedro Pérez, deambulando por ese sitio en que tan bien se está a veces; actriz devenida poetisa para este siglo XX que ya se nos ha ido de las manos tan rápidamente. Estos dos libros constituyen esa poesía rimada, discreta y a la vez altisonante, de muchos cultivadores y seguidores a lo largo del país. Demasiados, tal vez.
También estaba presente otro de los premios Alcorta: Un canto para Natalie de Luis Manuel Pérez Boitel, pero el autor no estaba allí, y el presentador tampoco, así que el libro se puso discretamente a la venta, dejando su presentación oficial para otro momento.
Poesía haciendo ecos en las paredes centenarias de la sala Lezama Lima. La editorial Cauce causando buenas impresiones para lectores que gustan de libros bien diseñados, bien editados, bien presentados. Demasiada gente para una sola mesa. Demasiados libros. Pero, claro está, siempre será mejor así. |
EDICIONES UNIÓN: NOVELES Y CONSAGRADOS
Roberto Viña |
A pocas horas de haberse iniciado el trasiego de público en la Fortaleza de la Cabaña, como inicio de la 17ma Feria Internacional del Libro, puede decirse sin el temor de errar que uno de los stand más visitados de este evento será el de Ediciones Unión, perteneciente a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, y es que la visualidad de este recinto impacta desde su llegada, y en un estilo bien original invita al público asistente a que se detenga un rato y disfrute no sólo del improvisado confort, sino que se acerque a más de treinta títulos.
En su quehacer habitual por los autores cubanos contemporáneos, esta editorial nos entrega textos de calidad heterogénea en cuánto a formas y estilos, distinguidos por la frescura perenne en sus ediciones. Amparada por décadas de experiencia, tiene la sorprendente tendencia de renovarse en cada uno de sus libros, garantizando el prestigio que la caracteriza.
Nos ofrece títulos que llaman la atención por haber sido galardonados con premios de mucho prestigio, como lo es La Burbuja, de Gleyvis Coro Montanet, Premio UNEAC correspondiente al año 2006, en el género de novela, El Palacio del Pavo Real: El Viaje Mítico, de la ensayista Margarita Mateo Palmer, y el texto de Adrián de Souza Hernández, Ifá. Santa Palabra. Concepto ético sobre la muerte, merecedores ambos de este mismo premio pero en los apartados de Ensayo Histórico-Social y Ensayo Literario respectivamente. Otro libro laureado se presentará el día 20, en la sala Portuondo: Mi vida color de rosa, de Lauro Vázquez, Premio Guillermo Vidal de narrativa, en homenaje al prestigioso escritor tunero. También podrán adquirirse los textos merecedores del Premio David 2006: el poemario de Oscar Cruz Los malos inquilinos y el cuaderno de cuentos de Osdany Morales, Minuciosas puertas estrechas.
La novela Djuna y Daniel, de Ena Lucía Portela, así como Variaciones para ágrafos, de Ernesto Pérez Chang, Las negras brujas no vuelan de Eliseo Altunaga, y Pasajes de la vida breve, de Charo Guerra vienen cerrando el colofón narrativo de está editorial, y junto con la reimpresiones de las noveletas de Leonardo Padura, Adiós Hemingway y La cola de la serpiente, junto a Falsos Documentos de Mirta Yánez, garantizan una variedad de novedades que el lector sabrá escoger. La poesía, indispensable, está representada por los títulos Que el gesto de mis manos no alcance de Arístides Vega Chapú, Fábula lluvia de Luis Llorente, Campos de belleza armada de Reynaldo García Blanco, así como Prosa de Prisa IV de Nicolás Guillén; una antología poética de Miguel Barnet, que lleva por título Itinerario Inconcluso, y como agasajo a uno de los escritores a quién está dedicada la Feria, el poemario Ejercicios para hacer de la esterilidad virtud del Premio Nacional de Literatura Antón Arrufat. También se podrá adquirir el último número de la Revista literaria La Gaceta de Cuba que recientemente cumpliera sus 45 años de creación; permitiéndole no envejecer los nuevos retos que asume.
A Galicia, país invitado de honor, se le dedica también un espacio dentro del compendio literario de Ediciones Unión. Se presentan los libros, ¡No te cases, papá!, de la escritora gallega Fina Casalderrey Fraga, quien recibiera en el año 1996 el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en su país por la novela El Misterio de los hijos de Lúa; la antología poética de Adolfo Martí, poeta cubano nacido en Galicia, y el libro de ensayo El imán de la memoria, de Carlos Martí Brenes, que brinda otro acercamiento al tema de la migración, profundizado está vez a través de las historias de los inmigrantes gallegos en Cuba.
Los escritores cubanos contemporáneos apuestan por nuevos temas, tendencias, estilos; Ediciones Unión –empeñada en que sus atractivas propuestas no pasen desapercibidas-- por nuevos y cada vez más disímiles diálogos; común acuerdo que realza y enriquece la literatura actual de nuestro país con las voces (y las letras) de autores noveles y consagrados.
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