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EL PLACER DE LOS ADVERTIDOS: RESURRECTION
Roberto Viña |
Toda idea que se concibe suele ser como una especie de ente que permanece en la cabeza del creador hasta que se aburre de tenerla en cuenta y la desecha, o --como suele suceder-- pasa a la larga lista de proyectos pendientes. Un proyecto desde su concepción es un hecho en ciernes, relegado a un futuro incierto. Y cuándo este se concreta, por el apoyo de amigos y entidades, y la voluntad propia del/los creador(es) entonces, resulta gratificante su conocimiento y puesta en marcha. Ningún proceso creativo escapa a esta cadena de sucesos. Pero si son dignos de méritos los diversos proyectos que han alcanzado una consolidación en la vorágine creativa y cultural de este país, no puede olvidarse que la mayoría emergió de muchas inquietudes no resueltas.
El placer de los advertidos no es un espacio nuevo, es un espacio que se regenera después de varios años en silencio. Un espacio que dialoga desde nuevas aristas con los creadores que se han insertado de manera armónica (o caótica) en el quehacer activo de la cultura.
El placer… tuvo su reinicio, este día 18 en la Sala José Lezama Lima, como una actividad más de la 17ma Feria Internacional del Libro de la Habana, quizás a una hora impropia para una propuesta que ambiciona mezclar distintos géneros artísticos en una consolidación polémica, de la que pudiera emerger el contenido o la forma de una nueva visión. Quizás, en un momento inusual ante la avalancha de consumo que reina en estos días literarios. Pero lo cierto es, que no sólo fue un espacio de diálogos con amigos, sino un sitio en el que los curiosos se detuvieron para saber de que hablaban un artista plástico, una poeta, o un músico de atrevida sinceridad --como él mismo se catalogara--, y otra joven escritora, donde cada uno de ellos aportó de su experiencia y trabajo el ingrediente necesario para cocer un plato que de seguro fue del agrado de los presentes.
El placer de los Advertidos es ciertamente su autor, el Proyecto Esquife --representado en esta ocasión por el poeta Andrés Mir, dialogador, interlocutor y activo referente--, pero también lo son muchos rostros que no se ven, amigos y familia, así como lo fueron los poemas leídos por Liudmila Quincoses, el documental sobre la trayectoria plástica de un artista inquieto como Julio Neira, las canciones y palabras de Yolo Bonilla, o la presentación de un nuevo proyecto artístico-literario que lleva el sugerente nombre de Desliz, por la escritora Lizabel Mónica, en que cualquier creador está invitado a colaborar con la óptica siempre atractiva de romper los cánones sociales establecidos, ir más allá de las barreras, y atreverse a mirar. Cuando todo acabó, no había dentro la “capilla” de la Cabaña más de veinte personas, pero ateniéndome a las palabras que dijera su presentador, El placer de los Advertidos nunca ha contado con una masividad eufórica de adeptos, sino con un grupo de amigos que supieron entender su objetivo y aceptaron de buen grado, el quid pro quo de su demanda. Dialogar siempre, compartir un sitio de intimidad.
El Proyecto Digital Esquife invita a todos aquellas personas deseosas de acercarse a este espacio que pueden encontrarse nuevamente en marzo, en la sede de la revista Revolución y Cultura, sita en el Vedado, Calle 4, entre Línea y 11. Con la pretensión de una continuidad mensual, desea crear el vínculo de toda creación dirigida a un público diverso y heterogéneo: la confianza de un resultado que pueda motivar el regreso. La satisfacción es todo su empeño, pero manteniendo un discurso bilateral, nunca monologado en la óptica reducida de un presentador y sus invitados, esperando siempre esa sencilla pregunta que trasciende el rebuscamiento cultural. Advertidos todos, esperemos porque demore bastante en agotarse este resurgido placer. |
¿DÓNDE ESTABAS, HABANA?
Andrés Mir |
¿Qué te pasó, Habana, dónde estabas mientras sucedía el milagro, en la noche de ayer, 19 de febrero? ¿Como fue que no abarrotaste de gente --pasillos llenos y sudor corriendo por la espalda, como otras veces-- la Basílica de San Francisco de Asís, donde una cantautora de altos quilates vino desde la Galicia a compartir con nosotros su arte?
Lo sé, yo que soy extremadamente parco en elogios, heme aquí, jubiloso como un niño ante la presencia que tristemente ignoraste, pleno de emoción por la oportunidad de haber escuchado en vivo la cálida, dulce y potente voz de Uxía. Con el carisma de su humildad, quebró el sofocante protocolo que sostienen las paredes, nos convirtió en partícipes de su intensa emoción, libre de adornos, pero adornada por la magia telúrica del taciturno clima gallego, sus verdes praderas, el peso del morral a la espalda, de viaje por las américas y con su patria en el pecho. Justamente a la emigración gallega, a la huella que dejaron sus hijos por estas tierras y a los ecos de nuestras culturas que todavía resuenan por esos parajes indecisos que miran con igual pasión a España y Portugal, dedicó Uxía este canto, pleno de nostalgia y amor. Su condición de raíana le abrió los ojos justamente a la diversidad cultural, y fue por ello que escuchamos alalás, la morna, tangos, ritmos tradicionales de la Galiza, canciones de autores gallegos que vieron la luz en Argentina o Cuba.
Debo decir, Habana, que debo mi cariño por Uxía a esa costumbre de melómano fisgón que no logro evadir --¿algo dicen del perro güevero?--, y en casa de la periodista Natacha Vázquez descubrí su disco Foliada de Marzo, de 1986 y luego La sal de la vida, que comparte con María Salgado y Rasha. Fue suficiente, desde entonces reincidía en eso de escucharla, cada vez que podía. Con todo y eso, este concierto, poderla escuchar en vivo fue --para mí y para el resto de los presentes, la emoción se podía sentir en el aire lleno de sonidos de esa noche-- una experiencia única. Acudo a menudo a eventos como este, a lo largo de todo el año; sin embargo, no creo recordar otro que me impresionara tanto desde el que realizara Eduardo Sosa en el teatro del Museo de Bellas Artes, unos tres años atrás, ocasión en la que se creó un estado de complicidad, acercamiento, vibración intensa, muy semejantes al que sentí ayer. El canto de Uxía, apegado a las tradiciones pero desplegado desde una perspectiva auténtica y renovadora, se presentó con el acompañamiento del portugués --atlántico, oriundo de las Azores-- Paulo Segio de Matos Borges, quien le servía de apoyo y cómplice, dialogando con la voz para complementar con virtuosismo de maestro el encanto en que nos sumía el espectáculo.
Eres rara, Habana, muy rara... Y en medio de aquel concierto, que Uxía invitó a un galleguito cubano, acompañado de una talentosísima creadora, y subieron Santiago Feliú y Yusa... contra, que tú no estuvieras. Estoy realmente muy extrañado. Cuantas salas no habras abarrotado para escucharlos, y tampoco. En todo caso, le dieron un toque de distinción al concierto, y reafirmó esa pasión de la cantautora por la diversidad que tanto la distingue.
Y fue por eso, Habana, que cuando acabó su concierto --todo tiene que acabar, sobre todo lo bueno-- el público la ovacionó con ambición de bis hasta sacarle dos temas adicionales. No creo ser el mismo que hora y tanto atrás había entrado en la sala. Leí esto hace un par de días, lo encontré en una entrevista, buscando informaciones sobre ella: “…la música es un instrumento para la comunicación. Yo sellé ese pacto desde muy joven y me interesa fundamentalmente la música para comunicarme, para sentir. Además de belleza también tiene ese poder transformador, e incluso terapéutico. Tiene el inmenso poder de traer paz donde no la hay o de remover cosas por dentro. En el mundo que vivimos, tan convulso y tan complicado, la música ayuda a verse por dentro y a despertar cosas. Mi pacto es que lo que hago a la gente le diga algo, que la remueva por dentro, si no es así, no considero que sea válido ni interesante.”
En serio lo pregunto, Habana, ¿qué hacías tú, tan inquieta siempre? ¿Acaso vigilar las palomas dormidas en los alféizares, enredar algún ómnibus en tus baches o discurrir con las señoras que se sientan en los portales a mitigar los calores? Los que estuvimos esa noche el la Basílica salimos un poco más plenos, mejores. Y tú, ¿…qué?
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SOÑAR DE DÍA
Elaine Díaz Rodríguez |
Eva Mejuto y Marissa Núñez son dos ángeles que cuentan historias infantiles en días de feria. El pabellón de Galicia, particularmente la parte cubierta con una alfombra que imita la hierba e invita a seguir la premisa de plantar libros, fue testigo de historias infantiles que llegaron de lejanos países como Francia, Rusia, Portugal e Inglaterra.
“Queremos transmitirle a los niños nuestro trabajo y la mejor manera no era a través de una conferencia, sino con algo más cercano. Que sean nuestros cuentos los que hablen por nosotros”. Y fueron los cuentos, a partir de un viaje imaginario organizado por las dos escritoras y editoras, quienes trasladaron a niños y adultos por el mundo de personajes tan universales como “Ricitos de oro” y otros no tan conocidos, recuperados de la tradición oral de distintos países.
El clásico “Había un vez…” fue repetido por varias ocasiones en una jornada que concluyó con la letra del cuento “El lobo feroz”, cantada por todos los presentes en un intento de las escritoras por enseñar algunas palabras propias del idioma de Galicia a los niños cubanos.
“Soñar en noches de luna trae fortuna”. Así reza uno de los proverbios de una historia que habla de duendes, de la posibilidad de pedir deseos y concluye con una moraleja que realza el amor al otro por encima de intereses materiales. Pero no fue esta enseñanza la única que se llevaron los presentes: la amistad, la alegría, las sonrisas robadas, el espacio compartido, la posibilidad de trascender las barreras del idioma, son algunos de los recuerdos que quedarán de la tarde.
Además de las actividades infantiles, Eva y Marissa piensan participar en La Tribu de La Palabra, los eventos vinculados con la Casa de Galicia, entre otros espacios para dar a conocer a Cuba su trabajo, y además, compartir la creación de autores nacionales en un intento porque los libros sean un espacio de comunicación entre las culturas. A esto se suma la presentación del título Chocolata, de Marissa Nuñez, ganador del premio Espacio Infancia en el año 2007. |


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UN MUNDO PARA NATHALIE… Y PARA NOSOTROS
Lázaro de Jesús |
“es duro el país y hasta la nostalgia a la que hicimos reír para que nos olvide”.
El peligro de la desmemoria amenaza al mundo. Las sombras del olvido decapitan los últimos estanques de luz. Los fantasmas juegan a la ruleta rusa con la aurora y casi siempre se salen con la suya. De nostalgia se vistieron las horas desparramadas sobre el suelo manchado. Ya viene el instante misterioso de llorar.
Cual orfebre trasnochado por la ausencia, esta vez el inquilino no rezó una oración, sino que erigió para su musa un tropeloso universo de soledades, añoranzas y rituales grises. Un mundo para Nathalie es el espacio crepuscular donde tropiezan, como seres encantados, los sentimientos de Luis Manuel Pérez-Boitel, redimido remedianode culpas sin remedio.
Avalado por el premio en el III Certamen Internacional de Poesía Marius Sampere 2007, España, este inquieto poemario del multilaureado joven villaclareño llega a los stands de La Cabaña para volar en todos los sentidos. De seguro sus alas no le darán tiempo ni al polvo ni a la noche. Sólo en las manos de los lectores hallarán reposo sus historias de querubines.
“Todavía sigo pensando que hay un lugar/ del mundo para nuestro amor, Nathalie. / hasta en la mirada de un albatros he visto/ tu cuerpo”. Al calor del fuego quejumbrosopululan las palabras por los versos. Geografías y personajes fantásticos se entretejen para desdibujar la distancia, mientras la hojarasca aúlla sueños por doquier. Todo es cuestión de tiempo.
Carnaval de imágenes. Pedazos de recuerdos rotos a la orilla de un desgarrado río. Temores aferrados al pasado y esperanzas de un trasmundo tímido. Lírica auténtica que encontrará el lector, no para engullirla como una tarta de retórica, sino para participar de ella, continuar desandando los “angostos senderos”y “las costas de la isla”, precisamente en el lugar donde el poeta, moribundo y marchito, abandonó.
Eso sí, para ello el premio Casa de las Américas 2002 exige competencia e imaginación. Su poesía está plagada de referencias intertextuales y puertas abiertas, enrutadas en su mayoría a la literatura en general. Así, se suceden los diálogos con Virginia Wolf, Emily Dickinson o Borges, las citas de Antolín Artaud y Gandhi, y los pequeños homenajes a Antón Arrufat o Ángel Escobar, entre otros.
Regalo de feria este mundo de confines poéticos difusos, que no es sólo para Nathalie. Es también para nosotros, los transeúntes perdidos en esta inhóspita existencia prestada. Con permiso de Boitel --y con su misma irreverencia hacia las reglas ortográficas--, habitemos sus versos y parajes desolados, sumerjámonos en sus olvidos líquidos, robémosle la melancolía de las palabras mudas, para descubrir siempre en la poesía “un supuesto amanecer”.
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SINTONIZADO CON LO CELESTIAL...
Entrevista a un as de la bossa-nova
Antón Vélez Bichkov |
Quien conoce de música brasileña, conoce a João Donato, y quien vio a João Donato el pasado sábado en el teatro Amadeo Roldán, en concierto dedicado al ya fallecido colega español Tete Monteliù, aprendió un poco más de este inclasificable autor, dispuesto a violar para bien los límites que --quizás un tanto artificialmente-- dividen la música en muchos guettos inconexos. João Donato demuestra que no sólo es locuaz a la hora de encarar el piano, el instrumento en que “ha soñado” cada una de sus piezas, sino que maneja el verbo con soltura y colorido. De ahí que sea curiosa su recurrencia a otros no menos impresionantes nombres de la música popular brasilera para que le pongan letras a sus composiciones.
Prueba de ello fue la entrevista que nos concedió poco después de su actuación, ya muy próxima la medianoche, en la velada del día 16 de febrero, ahí, justo ahí, a pocos metros de donde minutos antes había arrancado las más calurosas ovaciones de la activa platea.
Como las preguntas clásicas no pueden faltar, era menester empezar por la parte fáctica. La primera visita de Donato a Cuba fue en 2004, cuando el productor ruso de origen armenio Vartán Tonoyán lo invitó a grabar el primer CD del cuarteto Sexto Sentido, Bossa cubana. En aquella ocasión, Donato no hizo presentaciones oficiales, pero sí descargó en un night-club, cuyo nombre no pudo recordar, pero que sí sabía había sido sede del maestro Julio Montoro, del Cuba All Stars y de quien se confesaba un admirador. Montoro, le puso letra en español a tres de sus canciones: Ivonne (dedicada a su mujer), Joana (dedicada a la hija) y Bambam (dedicada al cachorrito de la familia).
Justo en ese momento, surge la oportunidad precisa para hacer una pregunta que preparamos desde el mismo momento de la presentación: ¿qué venía primero, música o letra? ¿sería el pretexto de una buena letra, con versos e ideas concretas, suficiente para dar nacimiento a la música, que sola nos parecía abstracta, sin finalidad concreta?
Músico, al fin y al cabo, Donato aseguró: “La música no necesita palabras, ella explica lo que las palabras no ya no están en condiciones de hacer. Es la primera manifestación. Cuando estoy sintonizado con lo celestial ella viene sola. Después organizo quien va a ponerle letra”. Y vean que el repertorio de colaboradores es extenso y prestigioso: Chico Buarque (Cadê você?), Caetano Veloso (A rã), Gilberto Gil (Emoriô), Abel Silva (Simples carinho, Entre o sim e o não), Martinho da Vila, etc.
Escucha música las 24 horas: la música que existe y está grabada y aquella que le viene a la mente y que rápidamente, para no olvidar la melodía, trata de anotar en algún papelito o registrar electrónicamente, hasta que pasado un tiempo, comienza a decantar y echa en la basura lo que él considera como tal y salva lo que pueda transmitirle a las personas un buen estado de ánimo, pues no le gusta impregnar sentimientos desagradables, como aquellos que transpone a la composición cuando está deprimido o con el astral bajo, como dicen los brasileños.
Para Donato, “la música es una religión”, a la que hay que dedicarse en cuerpo y alma, no es un “vacilón”, que puede dar espacio a otras cosas y pasiones. Hay que estar en total sintonía con ella, pues es algo “sagrado, más espiritual, una diversión sana”.
Es “algo sencillo que cala en el corazón, algo infantil...” Los cubanos, a su criterio, tienen eso, las letras son juguetonas y sin muchas complicaciones. Y como nuevamente, el propio intérprete da pie a otra pregunta gestada en el calor de la presentación, volvemos sobre la carga, para preguntar sobre la diferencia existente entre músicos cubanos y brasileños. Para algunos, en particular el productor musical Alê Siquiera --quien dio esta definición--, los cubanos eran más dionisíacos, más apasionados, al tiempo que los brasileños conservaban una mayor ecuanimidad interpretativa, que hacía de ellos unos apolíneos clásicos, siguiendo conceptos psicológicos.
Donato cree que los cubanos son más entusiastas y más pasionales a la hora de encarar la música... al tiempo que el brasileño de un modo u otro trasluce una nostalgia, una ‘saudade’, que aunque no es exclusiva, sí es muy particular...
“Yo me siento muy feliz por haber dedicado mi vida a la música, sin irme por el camino equivocado”, afirmó el nativo del corazón de la Amazonia, quien a pesar de que obra haya girado en torno de un género típicamente carioca, confiesa sentir todos los días la influencia de selva en su alma. |
PROPUESTAS DESDE EL CENTRO
Yarimis Méndez Pupo |
Ediciones Ávila llega a la Feria del Libro con varios títulos: Casa del viento de Raúl Doblado; Cuadernos de historia avileña II; Puerto a la deriva de Eduardo Pino; Los trágicos amores de Gloria Rangel de Chano Isidrón; y la antología de poesía femenina Cuarto Creciente.
El lector tendrá la oportunidad de conocer lo más contemporáneo del quehacer poético femenino de esta provincia, pues la antología aúna a once escritoras avileñas que, desde diferentes entornos generacionales, abordan sus conflictos, sus angustias, sus abismos y sus cumbres.
La editorial trae además otros dos poemarios, entre ellos Puerto a la deriva, un libro que mereció el reconocimiento Eliseo Diego y cuyo autor se apega a la línea conversacionalista para abordar sus conflictos y alegrías. ”Es un poemario maduro, asentado en su quehacer poético”, señala la poetisa Ileana Álvarez al presentarnos el libro.
Asimismo, Casa del viento, de Raúl Doblado, es una selección de muchos de los poemas de este autor que otros escritores de la provincia han elegido, para realizar de este modo, un homenaje a su obra. “Se trata de una poesía de un cariz existencial donde el poeta constantemente hace referencia al acecho constante de la muerte” destaca la presentadora.
Por otra parte, el cuaderno de historia de la provincia ha compilado trece artículos, entre los que podemos encontrar varios recuentos referidos --por ejemplo-- a una mambisa avileña destacada en las luchas contra el colonialismo español; las peculiaridades de la república neocolonial en Ciego de Ávila; así como al impacto de la guerra civil española en el territorio. Se trata de un texto que, sin dudas, sienta pautas en las Ciencias Sociales de la provincia y que constituye referencia obligatoria al estudiar la historia de esta región.
Entre los ejemplares avileños podemos encontrar también una novela en décimas del popular Chano Isidrón, quien se destacara por otros relatos vinculados con personajes populares como Manuel García, El Rey de los Campos de Cuba. Su sentido del humor y los rasgos identitarios del cubano definen este texto.
A pesar de las limitaciones que supone crear fuera de la capital del país, las editoriales provinciales sortean el fatalismo geográfico para sumarse a esta fiesta del libro y traernos aquí, a La Habana, lo que más vale y brilla de su literatura. |
BOLOÑA, ENTRE EL XIX Y LA MULTIMEDIA
Tania Chappi |
Pedro Juan Rodríguez, director de Boloña, nos habla sobre la presencia de esta editorial --perteneciente a la Oficina del Historiador de La Habana-- en la Feria Internacional del Libro 2008:
“Hemos traído varios títulos y los hemos ido presentando desde el día 14: El Palacio Aldama, por Pedro Herrera; Amelia Peláez, de Alejandro G. Alonso, quien es un gran conocedor de la obra de la artista y actual director del Museo de la Cerámica; Historia de la Iglesia Católica en Cuba, una investigación de los historiadores Eduardo Torres-Cuevas y Edelberto Leiva Lajara; Fiñes, obra del Dr. Eusebio Leal Spengler, un conjunto de relatos-remembranzas de su niñez y adolescencia- publicados hace años en el periódico Juventud Rebelde. Presentamos, asimismo, el Boletín de Arqueología, núm. 6. Y la multimedia sobre el Museo de la Cerámica.
“Además, presentaremos La orden Dominica en La Habana: convento y sociedad, de Edelberto Leiva Lajara y Los árabes en Cuba, un enjundioso estudio del Dr. Rigoberto Menéndez Paredes, director de la Casa de los Árabes. Continuamos el viernes 22 con Museo Casa Natal de José Martí, historia de cómo se creó dicha institución. Cerraremos el sábado con la multimedia Para no olvidar, síntesis de todo lo que se ha hecho, en términos de restauración, en La Habana Vieja.
“Junto a las novedades exponemos títulos de años anteriores, entre ellos El diario perdido de Céspedes, la colección de La historia de la educación en Cuba --un esfuerzo conjunto con la editorial Pueblo y Educación--, y los que abordan la restauración del centro histórico desde 1967 hasta la actualidad, entre otros. Casi todo nuestro catálogo está a la venta en moneda nacional en el pabellón C8, de La Moderna Poesía. De igual modo, durante las presentaciones en nuestro stand vendemos en moneda nacional el título correspondiente; el precio resulta módico en relación con factura del libro. Son títulos de una altísima calidad y rigor, muchos de ellos en cuatricomía y tapa dura. El más caro sería Historia de la Iglesia Católica en Cuba, a 70 pesos.
“Permíteme decir que Boloña cuenta con un equipo de diseño muy bueno, muchos de nuestros libros han ganado los premios de diseño Raúl Martínez, que concede el Instituto Cubano del Libro. Por ejemplo, el Álbum de Bodas de José Martí y Carmen Zayas Bazán.”
¿Novedades en relación con ferias anteriores?
“Todos los años ofrecemos algunos textos importantes para la cultura cubana. Boloña ha publicado hasta la fecha más de ochenta títulos, incluidas tres novelas históricas. En la presente ocasión trajimos como novedad las dos multimedias que mencioné. Y creo que nuestro stand es más bello que otros años.”
Veo que Martí es la figura central
“Dedicamos el stand al 155 aniversario de su nacimiento. Puedes observar aquí imágenes de la Casa Natal, del inmueble y de objetos que pertenecieron a Martí, como las espuelas, un relicario. El diseñador es Alberto Masvidal, Premio Nacional de Diseño 2007.
Háblenos sobre las multimedias
“Desde 2006 empezamos a confeccionarlas. No ha sido fácil porque con el mismo personal dedicado a ellas mantenemos un sitio web que se actualiza a diario –tuvo el año pasado más de mil visitantes y en google aparece como sitio preferencial- y hacemos todo el trabajo de edición de las actividades de la Oficina del Historiador de la Ciudad. Para las multimedias tuvimos la colaboración de otras instancias de la Oficina: la Dirección de Informática, la emisora Habana Radio en la realización de los videos. Es un trabajo de equipo, aunque el esfuerzo fundamental recale sobre la editorial y en especial sobre el grupo de soporte digital.
“Cada multimedia posee duración aproximada de una hora. Al realizar Para no olvidar tuvimos que buscar unas mil fotos, entre actuales y de archivo; incluye, entre otros elementos, varios mapas y la cronología de la restauración en el Centro Histórico. Su música la interpreta la Camerata de Zenayda Romeu.”
¿En qué trabaja actualmente Boloña?
“Estamos preparando la edición impresa del tercer tomo de Para no olvidar, libro insignia de la editorial. Y continuaremos con la línea de las multimedias. Ya empezamos a trabajar en la del Museo de los Capitanes Generales y en la de la Casa Natal de José Martí. Quisiéramos presentarlas en la Feria del Libro de 2010.” |
NOTAS DE UN CONCIERTO… VISUAL
Lirians Gordillo Piña |
Los cubanos y cubanas --se dice-- somos seres musicales. El ritmo va a todo son en la vida apresurada del hoy; va en la gracia, en la soltura y en la agilidad con que nos movemos los peces de esta Isla.
Diana Balboa es una cubana de vista al mar y ritmo de son. En su pintura la cubanía es más que un concepto: alcanza la esencia de los sentidos, la vitalidad del movimiento, la intensidad del vivir.
En mi opinión, estas y otras pueden ser las causas de que en su obra la unión entre plástica y música supere la pura intertextualidad, la alegoría simple, e incluso las raíces conceptuales. Así lo demuestra en Diapasón, la más reciente de sus exposiciones personales que presenta en Cuba. La galería La Acacia exhibe durante los meses de febrero y marzo treinta pinturas de mediano formato y técnica mixta, que marcan el paso de la propuesta pictórica de Balboa, quien comenzara en el grabado.
Cada pieza es una explosión de luz y color. Utiliza la totalidad del espacio y, aunque la mayoría de las composiciones suelen estar bastantes cargadas, mantienen buen ritmo. Existe complicidad y seducción en cada nota de color, en cada línea de sonido, en cada vibración de los cuerpos que estos cuadros revelan.
Es necesario señalar el uso de determinados elementos abstractos que, junto a las figuras, los colores, y la luz, producen una atmósfera identificada con el trópico y la isla, su tradición musical, racial y cultural.
“Danzón” es para mí una de las piezas que encarnan con más intensidad la unión entre música e imagen. No solo por la unión orgánica de la figura humana con instrumentos musicales --recurso que la artista utiliza continuamente, sobre todo a partir de las cuerdas--; sino porque supo captar, en la unión de los bailarines, lo que implica sentir un danzón. Los cuerpos se entrelazan y la luz va directo a sus rostros, en una clara alusión a la intimidad que conlleva este género.
Además de sus pinturas, Diana preparó una instalación que muestra las innumerables formas en las que el hombre ha intentado apresar la música. Discos de acetato y CDs cuelgan como testigos de las melodías que los superan, que se les escapan. Aparecen también como una representación de la herencia musical cubana, que mucho ha influido en ella desde lo personal y lo artístico. |
MAGGIANI: EL VIAJERO ANARQUISTA DE LA NOCHE
Yannis Lobaina |
El viajero de la noche, de Mauricio Maggiani (Castelnuovo Magra, 1951), se presentó en la sala de los grandes acontecimientos, Nicolás Guillén. Los presentes pudimos captar la sencillez este hombre de letras cuando solicito bajar su mesa al mismo nivel del público presente. Luego, en la conversación con su presentador Reynaldo González, Maggiani nos explica: “…cuando era pequeño comíamos con los pobres en sus mesas, a un mismo nivel”.
Confeso anarquista, este autor es Premio Strega 2005, el más prestigioso de los galardones italianos. Hoy, regala al público cubano --gracias a Ediciones Unión y ARCI-- una novela bellísima, que atrapa desde sus inicios, de imprescindible lectura. Y según nos dice Reynaldo González, es una obra a seguir por aquellos que quieren escribir de manera sencilla.
Mauricio, quien ha sido maestro de niños ciegos, operador cinematográfico, publicista, tiene el don de contar historias vinculadas a la belleza de las pequeñas cosas. Entre sus libros se encuentran Vi ho già tutti sognato una volta (1990), Felice alla guerra (1992), Màuri màuri (1996), Il coraggio del pettirosso (1995). Las palabras de contracubierta de El viajero de la noche nos anuncian que es “…una historia dentro de una historia, una historia antigua con ecos de la gran tradición oral y, al mismo tiempo modernísima, que emigra literalmente de boca en boca, como un cuento narrado alrededor del fuego”.
En mi opinión, la presente es una novela sobre la piedad que el hombre debe devolverle al hombre. Es un vuelo, un vuelo de golondrinas sobre la barbarie de un siglo que todavía no ha terminado. Su autor, bajo la excusa de un viaje --tema literario recurrente--, además de contarnos la experiencia de sus recorridos por media Europa, nos abre también a una experiencia interior. En la voz de pere Foucault, personaje verídico a quien Maggiani le inventa lo que escribió, se aserta: “Sé que la esencia de lo que busco podré encontrarla en signos mínimos”.
La voz del narrador que nos cuenta la historia es un buscador de golondrinas y circunstancialmente de osos, animales errantes, migratorios. Y también migra el hombre: de la paz a la violencia; del desierto del hogar --corazón del universo-- a los bosques balcánicos y a la agradable ciudad de Tuzla, teatro de un asedio sangriento. Mauricio Maggiani concede la palabra a un estudioso de las migraciones animales, que se encuentra con diversos personajes memorables, al tiempo que descubre la belleza y la utilidad del trabajo artesano (amasar un pan, construir una mesa o una jaula para los pájaros) contra el horror de la destrucción, y antepone la piedad de los pequeños gestos a la impiedad de la guerra.
A través de las historias que nos narra El viajero de la noche Mauricio nos propone una manera mas fácil de acompañarlo en sus viajes: al Cáucaso, a Serbia, Yugoslavia y a tierras árabes... |
ENTRE MERIENDAS Y NIÑOS
Tania Chappi |
El entusiasmo, el deseo de escuchar y hacerse escuchar, desafiaron a la falta de audio, de sillas, lo inadecuado del local que cobijó en La Cabaña al quinto encuentro teórico Niños, autores y libros. Una merienda de locos. Durante dos días, en una sala abarrotada y calurosa, cubanos, gallegos, puertorriqueños, debatieron sobre la edición de textos, la relación literatura-sociedad, y sobre la ilustración y el diseño en los libros para niños y jóvenes. Asimismo intercambiaron ideas acerca de la literatura que hoy se hace en Galicia para esas edades y de la que informaron ampliamente María Xesús López Escudeiro, delegada de cultura de la Junta de Galicia; Santy Gutiérrez, presidente de la Asociación Gallega de Profesionales de la Ilustración; Cecilia Martínez; Antonio García Tejeiro y Helena Villar.
“Es este un diálogo a camisa quitada acerca de los empeños y desempeños de los creadores en torno al libro infantil y juvenil. La Feria es el mejor espacio, lo mismo aquí que en las provincias. A la Merienda asisten maestros, críticos, dirigentes de los pioneros… Y todos ponen su granito de arena. El encuentro lo realizamos, con este nombre, desde hace cinco años”, comenta Esteban Llorach, experimentado editor de Gente Nueva.
“Olga Marta Pérez, directora de ediciones Unión habló sobre los espacios creativos, el del editor, el del autor, y el del relevo, es decir, los niños que crean para el concurso “Leer a Martí” y para los concursos convocados por la Organización de Pioneros, el Ministerio de Educación, las casas de cultura. Nos decía un escritor gallego que era fundamental cómo se divulgaba la literatura. Cuba tiene excelentes ejemplos: desde las casas de cultura en todo el país se trabaja con las escuelas, también lo hacen las editoriales especializadas en literatura infantil y juvenil.
“Momentos importantes han sido la presentación de la revista Unión, pues este número incluye un amplio grupo de autores cubanos --narradores, poetas, críticos--; y la entrega del premio anual de La Rosa Blanca, que convoca la sección de literatura infantil y juvenil de la UNEAC. Dicho concurso genera mucha expectativa porque al ser tan rigurosos los jurados, el lauro equivale a obtener el premio de la crítica.
¿Qué aporta la Merienda de Locos a un escritor, a un editor?
“Ante todo la posibilidad de diálogo, de encuentro, y desencuentro. Porque todos no tenemos que pensar de la misma manera.
El pabellón infantil volvió a estar dentro de La Cabaña y ustedes más cerca del público para el que trabajan
“Aún así el pabellón todavía no ha encontrado su sitio mejor. Conciliar la seguridad que requiere un lugar para los niños, la comodidad de acceso, y el interés de muchos padres en cuanto a visitar los espacios para adultos y comprar libros de adultos, no es fácil. Tenemos un excelente pabellón infantil en cuanto a que ofrece todo lo que se está vendiendo de literatura infantil y juvenil en la Feria. Y cada vez más opciones culturales: papalotes, excelentes obras de teatro, la presencia este año de los actores gallegos, grupos del barrio chino de La Habana.
“Hemos avanzado mucho, pero hay que avanzar en cuanto a organicidad interna. No podemos seguir realizando los lanzamientos de libros juveniles en el pabellón infantil; porque pierden en riqueza, porque los autores se ven frente a niños mayoritariamente y no pueden comentar sus obras. Eso no es lógico. Este año buscamos una solución: hay un grupo de autores y títulos que vamos a presentar en una sala aparte, la Alejo Carpentier. Pero esta no es la total solución.”
¿Satisfecho con la presencia de Gente Nueva en esta Feria?
“Nuestra editorial ha afrontado en la capital el reto más grande de su vida, al tener a la misma vez tres sedes de presentaciones de libros (La Cabaña, el Pabellón Cuba y el Anfiteatro de la Avenida del Puerto).
“En cuanto a la calidad de los libros: la mayor creatividad del mundo, el esfuerzo del autor, de la editorial, se pierden sin el empeño total de la poligrafía, sin la revisión ejemplar por ejemplar. Aunque no sea la generalidad, no puede permitirse que salgan a la venta libros mal cortados, desencintados o sobrentintados, como ocurrió con algunos títulos infantiles y juveniles”.
Sobre la Merienda de locos y su ardiente debate acerca de la ilustración y el diseño de libros para niños, continuaremos hablando en la próxima AGENDA
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